{"id":792,"date":"2021-06-18T12:35:13","date_gmt":"2021-06-18T12:35:13","guid":{"rendered":"https:\/\/panepica.si2.dev\/?page_id=792"},"modified":"2026-05-04T12:36:46","modified_gmt":"2026-05-04T12:36:46","slug":"el-poema-de-mio-cid","status":"publish","type":"page","link":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/textos\/el-poema-de-mio-cid\/","title":{"rendered":"Poema de mio Cid"},"content":{"rendered":"<p class=\"wp-block-paragraph\">El&nbsp;<em>Poema de mio Cid<\/em> pasa por uno de los textos medievales m\u00e1s complejos y enigm\u00e1ticos que existen, ya que apenas hay aspecto relacionado con \u00e9l que no sea motivo de controversia entre los estudiosos, desde la m\u00e9trica a la rima pasando por la autor\u00eda, la unidad del poema, la fecha de composici\u00f3n del texto, el sistema formular, su proceso de composici\u00f3n y difusi\u00f3n o su intencionalidad pol\u00edtica, por mencionar solo algunas de las cuestiones m\u00e1s disputadas.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De todos los grandes mitos de la literatura espa\u00f1ola -El Cid, la Celestina, Don Quijote, don Juan Tenorio- el Cid es el \u00fanico que tiene una base real.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" width=\"581\" height=\"824\" data-id=\"1408\" src=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sello-Pidal-123rf.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1408\" srcset=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sello-Pidal-123rf.jpg 581w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/Sello-Pidal-123rf-212x300.jpg 212w\" sizes=\"(max-width: 581px) 100vw, 581px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Sello de correos, Ramon Menendez Pidal, pintado por Ignacio Zuloaga<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"678\" height=\"1024\" data-id=\"800\" src=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-678x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-800\" srcset=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-678x1024.jpg 678w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-199x300.jpg 199w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-768x1159.jpg 768w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-1018x1536.jpg 1018w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126-1357x2048.jpg 1357w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Estatua-Cid-123rf-126.jpg 1667w\" sizes=\"(max-width: 678px) 100vw, 678px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Estatua ecuestre del Cid, Burgos<\/figcaption><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Rodrigo D\u00edaz (c. 1043-1099), conocido como el Cid o el Cid Campeador fue un infanz\u00f3n burgal\u00e9s, nacido probablemente en Vivar, que por sus haza\u00f1as b\u00e9licas y su resonante conquista de Valencia (1094) alcanz\u00f3 una fama sin parang\u00f3n, fama que debi\u00f3 convertirse muy pronto en leyenda, seguramente ya en vida del Campeador.&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>Poema de mio Cid<\/em> es un poema narrativo que versiona libremente algunos aspectos de la \u00faltima etapa de la vida de Rodr\u00edgo D\u00edaz de Vivar, a quien llama el Cid o el Cid Campeador. Pedro Salinas defini\u00f3 el <em>Poema de mio Cid<\/em> como un poema de la honra, y ciertamente toda la trama del texto gira en torno a este concepto. Aunque el poema suela y pueda dividirse estructuralmente en tres cantares, desde el punto de vista tem\u00e1tico se anudan en el texto dos tramas, una p\u00fablica y otra privada,&nbsp; ambas ligadas a un esquema ascendente de ca\u00edda y exaltaci\u00f3n, siempre con la honra como tema de fondo. <\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" width=\"824\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-824x1024.jpeg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1409\" srcset=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-824x1024.jpeg 824w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-241x300.jpeg 241w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-768x955.jpeg 768w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-1236x1536.jpeg 1236w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r-1647x2048.jpeg 1647w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2023\/06\/VIT_000007_17_070_f-067vf-068r.jpeg 1884w\" sizes=\"(max-width: 824px) 100vw, 824px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\"><em>Poema de mio Cid<\/em>, BNE VITR\/7\/17, fol. 67v<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El poema comienza con el destierro del Cid, motivado por intrigas de sus enemigos, que lo enemistan con el rey Alfonso VI. Con unos pocos y escogidos hombres, tras dejar a su mujer, do\u00f1a Jimena, y a sus hijas, al cuidado de los monjes de Carde\u00f1a,&nbsp; Rodrigo se ve obligado a labrarse un se\u00f1or\u00edo en tierra de moros, gan\u00e1ndose el pan con el esfuerzo de su brazo. Tras las conquistas de Castej\u00f3n y Alcocer, el Cid debe enfrentarse tambi\u00e9n al conde de Barcelona, a quien vence en la batalla de T\u00e9var. Sus campa\u00f1as militares en Levante culminan con la toma de Valencia, de la cual se ense\u00f1orea, y con la reconciliaci\u00f3n con Alfonso VI, quien tras varias embajadas perdona al Campeador y le restituye en su honra y bienes. Esta trama \u00abp\u00fablica\u00bb de la vida del Cid, que lo pinta como hombre mesurado, vasallo mod\u00e9lico, padre dedicado y esposo fiel, enlaza en el poema con otra \u00abprivada\u00bb, menos apegada a la realidad hist\u00f3rica, trama que se plantea tambi\u00e9n como un conflicto de honra. Restituido el Cid a su estado y honor, Alfonso VI casa a sus hijas con dos poderosos miembros de la nobleza leonesa, los infantes de Carri\u00f3n. Estos, resentidos contra el Cid y sus hombres por haber puesto de manifiesto su cobard\u00eda frente a un le\u00f3n fugitivo de su jaula y en una lid contra los moros, planean secretamente venganza. Con la excusa de visitar sus heredades en Carri\u00f3n, salen de Valencia con sus esposas, do\u00f1a Elvira y do\u00f1a Sol, a quienes escarnecen y abandonan en el robredo de Corpes, d\u00e1ndolas por muertas. Solo la decidida acci\u00f3n de un sobrino del Cid, F\u00e9lez Mu\u00f1oz, que se hab\u00eda apartado de la comitiva, salva a las hijas del Cid de una muerte segura. Tal deshonra mover\u00e1 al Cid a exigir venganza, que obtiene no por medios violentos y desmesurados, sino legales, al pedir al rey que convoque cortes en Toledo con objeto de dirimir la responsabilidad de los infantes, restaurar el honor perdido de sus hijas y cobrar las espadas Colada y Tiz\u00f3n que hab\u00eda regalado a sus yernos, junto con otras riquezas. Estos ser\u00e1n derrotados por los campeones del Cid en un combate judicial, tras el cual las hijas del Cid casar\u00e1n con los herederos de Navarra y Arag\u00f3n, sublimando as\u00ed la honra del Cid al entroncar su linaje con la realeza.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>Poema de mio Cid <\/em>es una obra singular en todos los aspectos: pertenece a un g\u00e9nero eminentemente oral, pero se puso por escrito en 1207, en una \u00e9poca sin apenas romance escrito; es un poema \u00e9pico, pero subvierte algunas de las convenciones tem\u00e1ticas del g\u00e9nero, pues su \u00e9pica procede de la mesura y no de la violencia, plantea una soluci\u00f3n legal y civilizada a los conflictos de honra, encarna los valores y aspiraciones de la baja nobleza frente a los grandes terratenientes y ricos hombres y, por \u00faltimo, ofrece un modelo o ideal de vida, si no excluyente, s\u00ed alternativo al orden social imperante, en el que la nobleza de los hechos pesa m\u00e1s que la nobleza de la sangre, modelo an\u00e1logo al que siglos despu\u00e9s defender\u00eda Cervantes en boca de don Quijote al afirmar que \u00abla sangre se hereda y la virtud se aquista, y la virtud vale por s\u00ed sola lo que la sangre no vale\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"1024\" height=\"683\" src=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-797\" srcset=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-1024x683.jpg 1024w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-300x200.jpg 300w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-768x512.jpg 768w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-1536x1024.jpg 1536w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Cofre-del-Cid-123rf-128-2048x1365.jpg 2048w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Cofre del Cid, catedral de Burgos<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El <em>Poema de mio Cid <\/em>se ha conservado en un \u00fanico manuscrito, copiado en la primera mitad del siglo XIV (quiz\u00e1 c. 1330), hoy custodiado en la Biblioteca Nacional de Espa\u00f1a con la signatura BNE VITR\/7\/17. Este c\u00f3dice es copia de un manuscrito anterior, hoy perdido, copiado por un tal Per Abbat en mayo de 1207, seg\u00fan indica la <em>subscriptio copiata<\/em> del manuscrito. Esta fecha de 1207 marca un t\u00e9rmino <em>ante quem<\/em>, esto es, la fecha m\u00e1s tard\u00eda en que pudo escribirse el texto, cuya composici\u00f3n oscila entre los albores del siglo XII y ese mismo a\u00f1o. La cr\u00edtica se escinde en dos grandes posiciones respecto de la espinosa cuesti\u00f3n de la fecha del original: aquellos que, con Men\u00e9ndez Pidal a la cabeza la cifran hacia 1140 y quienes como Smith, Michael o Montaner, optan por una fecha m\u00e1s tard\u00eda, muy a finales del siglo XII o en los siete primeros a\u00f1os del siglo XIII. Otra disputa relacionada con la g\u00e9nesis de la obra afecta a la autor\u00eda \u00fanica o m\u00faltiple del texto; bien conocida es la hip\u00f3tesis de Men\u00e9ndez Pidal acerca de la participaci\u00f3n de dos jugares en la redacci\u00f3n del texto, uno de Medinaceli, que escribi\u00f3 un cantar primitivo hacia 1120 y otro, m\u00e1s tard\u00edo, de San Esteban de Gormaz, quien ultimar\u00eda la versi\u00f3n plasmada en el c\u00f3dice de Vivar hacia 1140. La cr\u00edtica hoy, sin embargo, se muestra m\u00e1s favorable hacia la hip\u00f3tesis de la autor\u00eda \u00fanica, y se inclina por dejar al autor en las brumas de la anonimia, por m\u00e1s que haya habido intentos varios por identificar a este con el Per Abbat mencionado en el manuscrito BNE VITR\/7\/17, como la conocida hip\u00f3tesis de Colin Smith, quien crey\u00f3 ver en Per Abbat un abogado o jurisconsulto burgal\u00e9s al servicio del monasterio de Carde\u00f1a.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto conservado consta de 3730 versos asonantes de medida variable, si bien contiene tres lagunas que llevar\u00edan el c\u00f3mputo del original a unos 4000 versos. Aunque el texto carece de t\u00edtulos o divisiones estructurales formales, la cr\u00edtica concuerda en dividirlo en tres cantares, denominados por Men\u00e9ndez Pidal como <em>Cantar del destierro<\/em> (versos 1-1086), <em>Cantar de las Bodas<\/em> (versos 1087-2277) y <em>Cantar de la afrenta de Corpes<\/em> (versos 2278-3730).<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image aligncenter size-large\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"768\" height=\"1024\" src=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170-768x1024.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-794\" srcset=\"https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170-768x1024.jpg 768w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170-225x300.jpg 225w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170-1152x1536.jpg 1152w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170-1536x2048.jpg 1536w, https:\/\/panepica.si2.dev\/wp-content\/uploads\/2021\/06\/Combate-Roland-Estella-170.jpg 1920w\" sizes=\"(max-width: 768px) 100vw, 768px\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Combate entre Roland y Ferragut, Estella<\/figcaption><\/figure>","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El&nbsp;Poema de mio Cid pasa por uno de los textos medievales m\u00e1s complejos y enigm\u00e1ticos que existen, ya que apenas hay aspecto relacionado con \u00e9l que no sea motivo de controversia entre los estudiosos, desde la m\u00e9trica a la rima pasando por la autor\u00eda, la unidad del poema, la fecha de composici\u00f3n del texto, el [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":800,"parent":732,"menu_order":45,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","template":"","meta":{"site-sidebar-layout":"default","site-content-layout":"default","ast-site-content-layout":"default","site-content-style":"default","site-sidebar-style":"default","ast-global-header-display":"","ast-banner-title-visibility":"","ast-main-header-display":"","ast-hfb-above-header-display":"","ast-hfb-below-header-display":"","ast-hfb-mobile-header-display":"","site-post-title":"","ast-breadcrumbs-content":"","ast-featured-img":"","footer-sml-layout":"","ast-disable-related-posts":"","theme-transparent-header-meta":"default","adv-header-id-meta":"","stick-header-meta":"","header-above-stick-meta":"","header-main-stick-meta":"","header-below-stick-meta":"","astra-migrate-meta-layouts":"set","ast-page-background-enabled":"default","ast-page-background-meta":{"desktop":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"ast-content-background-meta":{"desktop":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"tablet":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""},"mobile":{"background-color":"var(--ast-global-color-5)","background-image":"","background-repeat":"repeat","background-position":"center center","background-size":"auto","background-attachment":"scroll","background-type":"","background-media":"","overlay-type":"","overlay-color":"","overlay-opacity":"","overlay-gradient":""}},"footnotes":""},"class_list":["post-792","page","type-page","status-publish","has-post-thumbnail","hentry"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/792","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages"}],"about":[{"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/types\/page"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=792"}],"version-history":[{"count":12,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/792\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":4635,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/792\/revisions\/4635"}],"up":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/pages\/732"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media\/800"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/panepica.si2.dev\/en\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=792"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}